Era una gran fábrica, la mayor jamás construida. Completamente automática, sin ningún tipo de mantenimiento.
Con una maravillosa regularidad producía fracciones temporales. Determinados por colores, separando de esta forma, los segundos, minutos, horas, días... y sus particiones matemáticas en fracciones de cada parte, eran adjudicadas sistemáticamente a las personas con la ilusión de llenar sus vidas.
Desperdiciados unos, vividos intensamente otros. La memoria, consumida su existencia, era su meta.
FELIZ AÑO NUEVO. NO OLVIDAD NUNCA VIVIR EL MOMENTO, COMO SI ESTE FUERA EL ÚLTIMO, NUNCA SABEMOS LO QUE NOS DEPARA EL TIEMPO.
http://www.youtube.com/watch?v=6g4TZXM2Joc
como vínculo infinito de comunicación entre las personas, aquellas dichas, las calladas, las que nos quedan por decir.
lunes, 31 de diciembre de 2012
martes, 25 de diciembre de 2012
La otra Nochebuena
Serafín, era un hombre sencillo. Firmemente arraigado a sus costumbres. Esa tarde, se encontraba especialmente contento. Era nochebuena y el significado de esa fecha, para él y sus amigos, era sinónimo de banquete y posterior charla alrededor del cálido fuego. Solo tenían que esperar que cenaran los que tenían techo y recoger lo que ellos denominaban basura. Su docena de perros y él, saciaron sus estómagos, eso si, cubiertos por un manto de estrellas, felices de celebrar juntos esa compañía.
miércoles, 24 de octubre de 2012
Es hora de volver
Me gustaría pensar que sigues ahí,
para cuando la vida se acuerde de ti,
de todo lo que te debe y nunca te ha pagado.
Será cuando duermas con la sonrisa limpia
y despiertes abrazado en cariños sinceros.
Eres único, en el ayer, el hoy y un mañana,
que volverá cargado de paz, apagados los recuerdos.
Te seguiré esperando, allá donde vivas, para
que me sigas enseñando lo que tú
solo conoces y yo necesito recordar para volver
a ti.
Ya oigo otros mundos que existen cuando sobra este.
Vuelve.
para cuando la vida se acuerde de ti,
de todo lo que te debe y nunca te ha pagado.
Será cuando duermas con la sonrisa limpia
y despiertes abrazado en cariños sinceros.
Eres único, en el ayer, el hoy y un mañana,
que volverá cargado de paz, apagados los recuerdos.
Te seguiré esperando, allá donde vivas, para
que me sigas enseñando lo que tú
solo conoces y yo necesito recordar para volver
a ti.
Ya oigo otros mundos que existen cuando sobra este.
Vuelve.
martes, 16 de octubre de 2012
Diluirse
Hoy he vuelto a escribir, como de si un milagro se tratara. Es una
acción que me completa, me ilumina y me hunde en lo más profundo de mi
mismo. Me reinventa, me sumerje en todos aquellos sueños que alguna vez me
atreví a esbozar. No me cuesta trabajo inventar historias. Ajenas a
todos mis pensamientos, aunque los recovecos de las pesadillas actúan de
muralla entre tú y yo. Entre el mundo real y el imaginado, que a fin de
cuentas es el resultado de la relación directa entre el ser y la
memoria.
Azar
No era un sábado más. Él se lo imaginó como el primero y último de un
otoño atípico. Como el principio y final de una larga etapa gris. Todo
empezó en una estudiada despedida. Compró castañas calientes como
preludio de la última velada. Sembrada sobre el más humillante de los
propósitos. Todo le salió del revés. Cuando quiso evitar, encontró.
Restar nunca fue tan positivo. Tanto que al asomarse desde el puente,
lloró amargamente. Pensó que cruel era su destino mostrándole las mejores vistas
como epitafio.
El caos aplicado
El domingo se va desplegando a un ritmo aún más lento del habitual. El
calor ralentiza cualquier acción. Pienso en el desorden natural, en la
tendencia al caos, en la necesidad de aplicar un trabajo para que todo
fluya en armonía. Será mañana, hoy me sumerjo en la incoherencia.
...más absoluta. El espíritu varado en un mundo ingrávido, libre de conciencia donde el tiempo da una tregua imaginaria espaciando los minutos.Y todo sigue igual, me he bajado de mi mundo para observarlo en su totalidad con esa mirada inconexa, completa, que solo puedo darme hoy.
Necesito una segunda mirada para abarcar la complejidad de esta realidad que nos limita y encadena ¿Dónde está el conejo blanco? Lo seguiría en su loca carrera en pos del tiempo y así, alcanzar el otro lado del espejo... Empieza a resquebrajarse la luna, démonos prisa...
Sí, vayamos. Aunque no en aquella dirección, que ya sabemos donde empieza y tristemente como acaba. Tomemos esta otra, la observaste primero y el instinto es el mar donde reside la supervivencia. No dudes, por favor, necesito que esos ojos alumbren, esta, mi soledad mal calculada.
Texto compartido con damadeltablero (cursiva) publicado en eskup el 26 y 27 de junio de 2011
...más absoluta. El espíritu varado en un mundo ingrávido, libre de conciencia donde el tiempo da una tregua imaginaria espaciando los minutos.Y todo sigue igual, me he bajado de mi mundo para observarlo en su totalidad con esa mirada inconexa, completa, que solo puedo darme hoy.
Necesito una segunda mirada para abarcar la complejidad de esta realidad que nos limita y encadena ¿Dónde está el conejo blanco? Lo seguiría en su loca carrera en pos del tiempo y así, alcanzar el otro lado del espejo... Empieza a resquebrajarse la luna, démonos prisa...
Sí, vayamos. Aunque no en aquella dirección, que ya sabemos donde empieza y tristemente como acaba. Tomemos esta otra, la observaste primero y el instinto es el mar donde reside la supervivencia. No dudes, por favor, necesito que esos ojos alumbren, esta, mi soledad mal calculada.
Texto compartido con damadeltablero (cursiva) publicado en eskup el 26 y 27 de junio de 2011
Otoño retrógrado
El otoño se abre ante mis ojos nuevamente. Su despliegue de colores me sonroja, en su atrevimiento. El camino que transito cambia de color, constantemente. El entorno se adapta al medio mucho más rápido que mi mente es capaz de asimilar la temperatura. El territorio es ajeno a aquellos que lo transitan y yo, uno más de tantos, intenta asimilar el aspecto conforme a los acontecimientos que suceden en la espesura que me toca comprender.
La naturaleza es ajena a aquellos acontecimientos que nos asaltan a los humanos. Sigue su proceso natural. No entiende de nada de lo que a nosotros nos aflige, nos humilla y nos hace pequeños. Su despliegue es un proceso que no podemos frenar, excepto con la aniquilación y la amputación de su avance.
Yo no entiendo mucho del otoño, pero ante mis ojos se presenta más triste y melancólico que nunca lo he vivido. Me creo que es una estación paralela que se desarrolla entre aquello que anhelo y mi hemisferio izquierdo, pero me pilla tan cerca que está haciendo estragos en mi pequeño mundo.
Si tú no lo ves, o una de dos, o no estás vivo/a o no perteneces a mi mundo. Cosa que comprendo mucho mejor que nunca. Yo también quiero huir ¿Hacia donde debo ir?
La naturaleza es ajena a aquellos acontecimientos que nos asaltan a los humanos. Sigue su proceso natural. No entiende de nada de lo que a nosotros nos aflige, nos humilla y nos hace pequeños. Su despliegue es un proceso que no podemos frenar, excepto con la aniquilación y la amputación de su avance.
Yo no entiendo mucho del otoño, pero ante mis ojos se presenta más triste y melancólico que nunca lo he vivido. Me creo que es una estación paralela que se desarrolla entre aquello que anhelo y mi hemisferio izquierdo, pero me pilla tan cerca que está haciendo estragos en mi pequeño mundo.
Si tú no lo ves, o una de dos, o no estás vivo/a o no perteneces a mi mundo. Cosa que comprendo mucho mejor que nunca. Yo también quiero huir ¿Hacia donde debo ir?
sábado, 8 de septiembre de 2012
Un matrimonio... normal
No se amaban, no se odiaban... eran una pareja común que un día se
acostumbraron a estar juntos y formaron un proyecto vacío, sin
cimientos. Antes o después tendrían que acostarse, de nuevo. Fornicar
sin hacer el amor. Ella quería ser fecundada, y para él era la última
oportunidad.
Internet emocional
Como si de un viaje se tratara, entraron en trance emocional, libre de
toda objetividad y con los sentidos descontrolados. Antes o después
tendrían que acostarse, ya que en la distancia se olieron, se tocaron
otra vez. Su pareja apareció casualmente, abortando un motín del recuerdo...
Última oportunidad
Llevaban mucho tiempo hablando, mirándose, escudriñando en todos y cada
uno de los pliegues de su piel. El lenguaje no verbal era indispensable.
Donde hubo, siempre queda. Antes o después tendrían que acostarse. Como
si el tiempo se hubiera detenido en el pasado y les invitara una última vez...
jueves, 23 de agosto de 2012
Entrar en el vacío
Sin saber como, se introdujo en una línea recta, increíblemente monótona,
sin luces ni ventanas, completamente estanca. Lamió las paredes y no
sabían a nada. Era imposible definir a qué olía. Optó por prescindir de
los sentidos cuando sus huellas dactilares desaparecieron en el vacío.
Malversación de placeres
Estuvieron toda la noche haciendo el amor. Con una pasión desmedida. En la
misma proporción que se fueron drogando. Tanto, que les era imposible
definir a qué olía ese cruce de fluídos, que unos instantes antes.. eran
un orgasmo de los sentidos, citados en un lapsus mágico del tiempo.
Fin de las vacaciones
El rumor que invita a pensar en el final de unas vacaciones, era
imposible definir a qué olía, aunque cuando te llegaba, si no eras capaz
de disfrutar del presente inhalando el instante. Te llegaba tan dentro
que ya no podrías terminar la velada.
martes, 21 de agosto de 2012
El olor de la mentira
¿A qué huelen más de nueve millones de votos? ¿Qué olor despiden las
mentiras que deciden sobre tantas vidas? ¿Cómo huele la nómina del
político que firma los recortes? Era imposible definir a que olía, pero
su rastro durará mucho más, que la vida pública de aquel que las emana.
La conciencia
El director de RRHH se quedó solo en la sala, ordenando papeles. Empezó a
sentirse intranquilo, a olfatear un tufillo extraño. Era imposible
definir a qué olía. Un expediente de despido quedó caprichosamente
encima de su mesa, de cuando echó a Pérez sin motivos. El miedo no siempre huele
igual.
Bucles políticos
La subjetividad encierra paralelismos realmente sorprendentes: Él
revoloteaba por el hemiciclo cual mariposa en primavera. Ellos veían la
frustración reptar por los sillones. Era imposible definir a qué olía.
Impoluto, se presentaba como si el aseo diario pudiera evitar la culpa.
Voces interiores
Estaba de vacaciones, sin móvil, sin internet. Perdido en la Siberia
extremeña, donde cruzarse con alguien es todo un acontecimiento. Era
imposible definir a qué olía esa sensación de libertad tan real,
palpable, donde los ínfimos detalles adquieren esas curiosas dosis de
locura.
La culpa
Pasó a mi lado y no pude hacer nada por evitarlo. Lo miré fijamente y
resolvió el trance estrechándome la mano. La educación me hizo
responder. Era imposible definir a qué olía. Un presidente del gobierno
arrastra una aureola de culpa que le sigue allá a donde va, para
siempre.
Interpretaciones
¡Siempre tan embustero! ¿Quién se podría creer que encerró a cuatro
tigres en un armario? -¡Papá, por favor, deja de engañar a los niños que
luego piensan que todo es posible!-
-Siempre has sido lógico y frío, hijo. El que se encerró en el armario para escapar fuí yo, -escucha más y mejor-
-Siempre has sido lógico y frío, hijo. El que se encerró en el armario para escapar fuí yo, -escucha más y mejor-
Prevenir
Pensé que podía guardar toda la vida, aquel grabado único de cuatro
tigres, en un armario. Los robos suelen tener mal final, y antes que después, el
detective calculó el doble fondo del cajón hasta dar con ellos. Yo
ya estoy lejos, con el original. Él, satisfecho con el trabajo realizado.
miércoles, 15 de agosto de 2012
Streeper
Sin ningún tipo de pudor, y solo vestida con algún ungüento, y uno de
los cuatro tigres en el armario de los que dispone. Camina dispuesta a
apagar ese fuego que nos consume. La piel animal no hace sino provocar
más lujuria si cabe ¡Qué lástima que el decorado, solo sea una escena profesional!
La princesa de Bali
La primera vez que entré en su habitación me sorprendió un grabado de
cuatro tigres en el armario, en caoba, citronier, teca y palisandro;
cubriendo ambas puertas. Dicen que estuvo casada con un príncipe de
Bali. Sus ojos cambian de color con la luz... y con su estado anímico.
Donde nace el sol
En
2020, la economía occidental, seguía sumida en la recesión más profunda
jamás conocida. Fue cuando su empresa le dio la oportunidad de elegir
entre sus cuatro tigres en el armario: Hong Kong, Singapur, Corea del Sur
y Taiwan, todos ellos, de diferente pelaje y mundos por descubrir.
Reserva
Siempre le gustó pensar que guardaba cuatro vidas y que estas eran como
sus cuatro tigres en el armario. Prestos a saltar encima de la vida y
devorarla sin dilación ni reserva. Mientras tanto, pasaban los días y su
miedo a entregarse y un proteccionismo excesivo, agotaron el reloj.
Amores secretos
Desde muy pequeño, su viuda madre, le contó que guardaba cuatro tigres
en el armario, que jamás lo abriera si deseaba vivir en paz. Pasó el tiempo y
el niño recordó esa leyenda. Dentro de ese armario descubrió los
secretos de esa cercana, aunque extraña mujer, y sus cuatro amores fallecidos.
Consumiendo vida
El político acumuló animales de forma compulsiva: jabalíes, ciervos,
toros bravos colgados de la pared, cuatro tigres en el armario, aves
rapaces, todos ellos disecados. Aunque no fue capaz de retener a sus
seres vivos más cercanos y acabó más muerto en vida que todos ellos
juntos...
martes, 14 de agosto de 2012
Medicinas mortales
Era de una estupidez ancestralmente adquirida. Guardaba cuatro tigres en
un armario. En diversas y oscuras formas de entender la belleza. Los
testículos a un lado, los colmillos y garras en otro, cerca donde la perfección descansa abatida sin
compasión. Donde el yo, adquiere formas que borran cualquier visión.
Diosa de la carne
Una verdadera diosa, creedme. Cuentan que no hay mayor felicidad que ser
poseído por ella. Alguien que es capaz de llevarte a los placeres soñados.
Dicen que guarda cuatro tigres en el armario. A veces son amantes, otras esclavos. Sometidos al pecado hecho arte, ese alimento prohibido.
Dicen que guarda cuatro tigres en el armario. A veces son amantes, otras esclavos. Sometidos al pecado hecho arte, ese alimento prohibido.
Venta de libertad
Hubo un momento en el camino que la soledad se fracturó y el tiempo la
hizo herida. Fue el día que encerré a mis cuatro tigres en el armario.
En la necesidad de querer y sentirme querido. A veces los visito. Y
contamos historias. Como de ese día que saldrán, liberándome del miedo.
El esclavo actual
¿De qué serías capaz si el puesto fuera tuyo? -dijo el empresario-
De cualquier cosa, -dijo él-
Al observar esa sonrisa felina, aún no sabía el por qué de su propia respuesta. En ese momento solo recordó a su compañera, a sus dos hijos, y todo lo que les quedaba por pagar.
(Microrrelato ganador del 07-08-12, concurso "El País", publicado en eskup el día 07-08-12)
De cualquier cosa, -dijo él-
Al observar esa sonrisa felina, aún no sabía el por qué de su propia respuesta. En ese momento solo recordó a su compañera, a sus dos hijos, y todo lo que les quedaba por pagar.
(Microrrelato ganador del 07-08-12, concurso "El País", publicado en eskup el día 07-08-12)
El yo insaciable
Nunca terminamos de conocernos. Después de estar toda la vida esperando
ese mágico momento, una vez coincidente, lo dejó pasar. Aún no sabía el
por qué de su propia respuesta. Quizás solo necesitó saber si era capaz.
Una vez conseguido, su voluntad le exigía una meta más personal.
Ataque de sinceridad
Como siempre, le habían preparado un discurso demagógico. Ya en en
atril, lo tapó, miró la sala, y durante unos minutos disparó ráfagas de
palabras engrasadas en la verdad y rebozadas de honestidad. Aún no sabía
el por qué de su propia respuesta. Obviamente, abandonó la política.
Fe
Refugiado, en lo que de casa quedaba, con más escasez que miedo, se
quedó esperándolo todo el día. Estruendos de bombas y silbatos de balas
no mermaron la fe en su vuelta. Fue al abrir la puerta y tropezarse con
parte de su padre y una bolsa de comida, lo que le mató el hambre.
Esencia perdida
... Y no lo dejaba de buscar. Escondida entre las mil versiones de sí
mismo, no encontraba su verdadera esencia. Estuvo esperándolo todo el
día, como ayer, como en los últimos años. En cada curva del tiempo
parecía reconocerse, aunque la inmensa recta solo le devolvía
imitaciones
Desconfianza
Mirándole a los ojos le dije: De ti depende, traenos con lo que te he
dado, aquello que pueda ayudarnos a salir adelante... y volvió del
futuro con semillas de patatas germinadas.
¿Esto es todo lo que has podido conseguir?
-Si, con dos euros y un cromo que esperabas que me dieran.
¿Esto es todo lo que has podido conseguir?
-Si, con dos euros y un cromo que esperabas que me dieran.
Ciclos
Ese verano, por fin su niña iba a un campamento (se llamaba: el futuro
y le costó la paga de un mes) Confiaba en la naturaleza y en los guías
para que revirtieran su comportamiento. Cuando volvió del futuro con
semillas de patatas, creyó verse a si misma antes de perder la ilusión por todo.
Genética
Tras la hambruna, en su primera y última oportunidad de viajar por el
tiempo... ¡volvió del futuro con semillas de patatas! -Apuntó indignado
un superviviente- ¡Qué se podía esperar de alguien que se apellida
McDonald´s! -Masculló el hermano mientras cavaba compulsivamente-
El vacío
Después de satisfacer todos y cada uno de sus deseos -desde los
imaginados, hasta los encontrados- resopló pleno. A los cinco minutos,
su mente, ya le estaba pidiendo más madera, y fue cuando observó a
través del espejo, el gancho de una percha colgado de una barra en vía muerta.
Fín
Nunca perdí la ilusión con que ella volviera, que me diera otra
oportunidad. La luz, desapareció por completo de todos los recuerdos del
apartamento; en ese momento, solo ví sus llaves colgadas del gancho de
una percha, que de alguna manera, finiquitaban la mejor historia de mi
vida.
Sin futuro
Fue formado en las mejores escuelas anti-gravitatorias del país. Fue parte de una familia numerosa de ganchos de una percha
de sangre forjada con la misión clave de formar un servicio útil y
determinado. Lástima que fuera destinado a una remesa de casas caras que
nunca se vendieron...

Soltar lastre
Documental: En la soledad de un armario vacío, el gancho de una percha
lucha implacablemente por la supervivencia. Desde los albores de su
creación sostiene todo el peso de su existencia y la de sus parásitos
más allegados. Se columpia agresivamente hasta que al fin, respira aliviado...
Odiosas comparaciones
Dejándose llevar por la curiosidad, no pudo evitar las comparaciones odiosas entre el gancho de una percha
de su pareja y ese nuevo huésped que se había acomodado en su casa. No
sabía bien quién era, pero su gancho era tan... que sus más íntimos
deseos empezaron a desatarse...
Giros vitales
Rechinaban las ruedas oxidadas de su carromato, lo que servía para
abrirse paso entre la multitud. El ejecutivo, paseaba sus miserias
colgadas del gancho de una percha vacía, que antaño sujetó trajes
prohibitivos con los que convenció a aquellos que ahora le ignoraban...
Esquizofrenia
Fue al abrir el armario, cuando recordó la cínica media sonrisa de su
médico, al prometerle una estancia plácida y sin sobresaltos en la nueva
residencia. No tuvo ni un solo gancho de percha que echarse a la boca
en su pequeña manía, de que sus hijos lo querían pescar y macerar.
miércoles, 11 de julio de 2012
Ser o no ser
El equilibrio social es una delgada línea que jamás debe traspasarse, -recordó el mandatario desde el otro lado- y ya puestos, es cuestión de supervivencia.
A un lado, estaba la raza, un estilo de vida irrenunciable, el poder como elixir embriagador, que una vez probado, corrompe toda la estructura del sentido común.
En el otro, vidas anónimas; tantas, como millones de votos, que juntos y uno a uno habían firmado la hoja en blanco donde se escriben todas las renuncias, donde se rompen todos los sueños.
En medio, como eje transgresor, estamos tú, y tú, y también tú, contigo, conmigo, y con todo aquél que mantenga la ilusión por decidir su propia vida, por nuestros hijos, por toda la lucha ya muda de nuestros muertos.
El poder nos mira de frente, desafiante... y la masa no dice nada, es una marea que se deja llevar por el viento más infame hasta que al dejar de soplar los vomite en medio de la nada.
Es el aquí y ahora, donde se escribe la historia ¿Vas a coger la pluma o quieres que escriban por ti una vez más?
A un lado, estaba la raza, un estilo de vida irrenunciable, el poder como elixir embriagador, que una vez probado, corrompe toda la estructura del sentido común.
En el otro, vidas anónimas; tantas, como millones de votos, que juntos y uno a uno habían firmado la hoja en blanco donde se escriben todas las renuncias, donde se rompen todos los sueños.
En medio, como eje transgresor, estamos tú, y tú, y también tú, contigo, conmigo, y con todo aquél que mantenga la ilusión por decidir su propia vida, por nuestros hijos, por toda la lucha ya muda de nuestros muertos.
El poder nos mira de frente, desafiante... y la masa no dice nada, es una marea que se deja llevar por el viento más infame hasta que al dejar de soplar los vomite en medio de la nada.
Es el aquí y ahora, donde se escribe la historia ¿Vas a coger la pluma o quieres que escriban por ti una vez más?
viernes, 29 de junio de 2012
Clase política
No puedo más... Intento aparentar que no pasa nada, pero no es así. La injusticia me está devorando desde el silencio más cobarde. La mentira ha prendido esa llama que extinguida, yacía muerta en la memoria.
Cuando la ignorancia, la estupidez y la derrota pasean juntas las calles de la vida, no puedo mirar hacia otro lado; antes o después me encuentran, mordisqueándome por dentro hasta desfigurar la esencia de mi propio ser. Todo aquello que soy o alguna vez soñé con ser...
Y es que me gano la vida palmo a palmo, cada centímetro que he conquistado me pertenece, hasta negociarlo al tiempo y dedicárselo al viento, porque me place o simplemente lo regalo envuelto en sonrisas a esas personas que se merecen todo el cariño que he sido capaz de inventar.
Nada es lo que parece, aunque se mire una y mil veces. Todo lo importante, lo cierto, está filtrado por una densa red, que han tejido unos pocos cuando mirábamos hacia otro lado. Ahora, necesito que tú te levantes ayudando a otros como nosotros a desgajar con toda la fuerza que nos queda (y es más de la que crees) esta ilusión en la que hemos caído.
Una manada de bestias está comiendo de nuestras entrañas y pronto lo hará en las fantasías de nuestros hijos para alimentar a los suyos que, aunque están saciados, solo han aprendido a comer.
¿Los hueles? ya están aquí...
¿Los hueles? ya están aquí...
viernes, 22 de junio de 2012
Verano
Amanece una mañana más. Lentamente, el astro rey
levanta su mirada hasta alcanzar con su luz todo aquello que conocemos.
Es su momento, la exaltación del día sobre la noche,
marcando el comienzo del solsticio. El hemisferio norte, celebra desde tiempos
inmemoriales un acontecimiento regular que afecta a todo ser vivo.
La brisa ha parado, como si quisiera hacerle un pasillo
a un verano que entra cargado de numerosos sueños aderezados en ocio. Aunque un
extraño silencio se masca en un ambiente que intuye vetas de tristeza.
El verano ha entrado por la puerta de atrás, con la
duda impregnada en nuestros semblantes que, expectantes buscan respuestas a
acontecimientos que sobrepasan nuestras peores pesadillas.
Los ojos miran, y vuelven a mirar, fugazmente destellan
miedo, disparan compasión necesitando una ayuda que no llega.
Sí, astronómicamente ha llegado el ansiado verano, pero…
quizás, en este, mi país alegre, una bruma desconocida se ha adueñado de todas
las risas que fluyen en libertad. De tus ojos, niña, ya no rezuma esa frescura
en la que me reflejo todas las mañanas para poder seguir adelante.
martes, 15 de mayo de 2012
El origen
Dicen que cuando Cronos expulsó a Zeus del Olimpo, este, dejó caer una lágrima entre amarga y canela, prendiendo de luz una costa privilegiada por los dioses. El sureste de una península que el tiempo la denominaría: Ibérica.
Los siglos han dibujado en su piel, escenas únicas que el tiempo olvidó y, con él, a los hombres y mujeres de esta esquina que, cansada de vivir, se reinventa una y otra vez para no perder su memoria.
Es mi tierra... la que me vió nacer y de la que formo una indivisible parte. Orgulloso y altivo, reclamo mi origen, del que nadie me puede confundir mientras mi voluntad flirtee con legiones romanas y la leyenda de Anibal.
Sus pesadas espadas me marcan que todos los caminos son posibles, con hermosos escudos combatiendo a todos los vientos, nacidos estos, en aquellos confines donde los dioses sueñan con ser humanos y perecer habitando el corazon del universo.
Es solo un trozo de tierra más, pero... su longitud y latitud las llevaré siempre escritas en el alma.
Los siglos han dibujado en su piel, escenas únicas que el tiempo olvidó y, con él, a los hombres y mujeres de esta esquina que, cansada de vivir, se reinventa una y otra vez para no perder su memoria.
Es mi tierra... la que me vió nacer y de la que formo una indivisible parte. Orgulloso y altivo, reclamo mi origen, del que nadie me puede confundir mientras mi voluntad flirtee con legiones romanas y la leyenda de Anibal.
Sus pesadas espadas me marcan que todos los caminos son posibles, con hermosos escudos combatiendo a todos los vientos, nacidos estos, en aquellos confines donde los dioses sueñan con ser humanos y perecer habitando el corazon del universo.
Es solo un trozo de tierra más, pero... su longitud y latitud las llevaré siempre escritas en el alma.
viernes, 20 de abril de 2012
Los pasos perdidos
Envuelto en la densa maraña de los días olvidados, camino
firme, sin acaso mirar atrás; como corresponde a una voluntad cautiva de sus
compromisos. Vadeo los campos llenos de esplendor sin poder contemplar la hermosura única de un nuevo día. Cruzo los
ríos sin escuchar su mensaje, adentrándome en tonalidades grises donde la
soledad intenta hacerme creer que es mi compañera.
No estoy en mi terreno, pero el instinto de supervivencia de
mi especie, adapta mis garras y colmillos a los relieves ficticios del firme,
donde tengo que luchar en un ambiente hostil disfrazado de multitud mansa y
cautiva, de tantos miedos, que no reconocen el origen de esta espiral que
conduce a la inmensa nada.
sábado, 17 de marzo de 2012
Ausencias
"Cansado de trotar, le dijo el caballo al jinete: te ruego que bajes, hasta saber a dónde vas".
miércoles, 7 de marzo de 2012
Linea urbana 55, 7:30 a.m.
Las calles están sometidas al rigor del invierno más extremo. Los escasos viandantes avanzan heroicos, pertrechados como nunca. Sus cuerpos esconden el tacto hasta estaciones más generosas.
Aquí, en el transporte urbano, apretujados, nos agarramos al firme móvil, como gárgolas en deshielo, que cobrando vida, percibimos miradas esquivas de anónimos semblantes. Empieza un juego de miradas con peligrosas interpretaciones e imposibles huídas. Mis manos aferran el cuerpo a la realidad, despertando pudores al contacto inevitable. Donde el deseo espera una oportunidad.
Esa sonrisa por fin, me da calor... es la primera imagen de la primavera prematura.
Aquí, en el transporte urbano, apretujados, nos agarramos al firme móvil, como gárgolas en deshielo, que cobrando vida, percibimos miradas esquivas de anónimos semblantes. Empieza un juego de miradas con peligrosas interpretaciones e imposibles huídas. Mis manos aferran el cuerpo a la realidad, despertando pudores al contacto inevitable. Donde el deseo espera una oportunidad.
Esa sonrisa por fin, me da calor... es la primera imagen de la primavera prematura.
viernes, 3 de febrero de 2012
La mirada del deseo
Verla nadar es imaginar un mar templado; el tiempo escoltado en mi pupila. Instantánea única de una belleza soñada. Un hondo suspiro de placer contenido. No deseo hacer otra cosa en este preciso momento, que mirarla... De proa a popa y de babor a estribor.
Mis garras no llegan ni a su halo. Aquel que envuelve su caminar hacia mi ¿Seré capaz de resolver tanta belleza?
Espero un favor del tiempo: detenerse y dejarme bajar a contemplar la perfección y el deseo envueltos en manjares hechos piel.
Mis garras no llegan ni a su halo. Aquel que envuelve su caminar hacia mi ¿Seré capaz de resolver tanta belleza?
Espero un favor del tiempo: detenerse y dejarme bajar a contemplar la perfección y el deseo envueltos en manjares hechos piel.
domingo, 29 de enero de 2012
Animalitos domésticos
Ya no recuerdo cual fue el primero. Llegaron sin avisar, apenas haciendo ruido. En estos días frenéticos me rodean en bandadas. Ya no sé como atenderles. Antes de acostarme les proveo de su alimento, aquél que los silencia y a mi me facilita esa función indispensable que es la comunicación.
Su presencia intimida mi libertad, especialmente cuando me miran a los ojos. A veces les amenazo con abandonarlas impidiendo su fuente de alimentación, pero ellas me castigan duramente pidiendo doble ración, comiendo entre horas.
Hemos hecho un pacto: Ellas respetarán mi intimidad, mis horas libres, y yo no dejaré que se apaguen. Con un estricto horario las máquinas tendrán su presencia existencial y yo soñaré con que jamás hubiesen existido.
Su presencia intimida mi libertad, especialmente cuando me miran a los ojos. A veces les amenazo con abandonarlas impidiendo su fuente de alimentación, pero ellas me castigan duramente pidiendo doble ración, comiendo entre horas.
Hemos hecho un pacto: Ellas respetarán mi intimidad, mis horas libres, y yo no dejaré que se apaguen. Con un estricto horario las máquinas tendrán su presencia existencial y yo soñaré con que jamás hubiesen existido.
domingo, 15 de enero de 2012
Desinhibirse
Las carcajadas inundaban todo el local, incluso traspasaban los muros de piedra. Dentro, un grupo cualquiera, se abandonaba al calor del vino, amenizado por el anfitrión, -que apenas lo probaba- Conforme se vaciaban las botellas, el ambiente se saturaba de risas... y secretos.
... que se deslizaban desde los labios. Cadenas de palabras aterciopeladas que llegaban, quedas pero intensas a sus oídos. Dulces momentos de intimidades compartidas, desinhibidos, todo parece posible. La luna está llena...
Le devuelve la mirada pero no la sonrisa. Llama a un taxi y mientras espera, se acerca al anfitrión. Susurra en su oído: "La próxima cena, en mi casa. No faltes. Te supongo el valor, como a todos. Yo también sé jugar."
Abriendo la puerta del coche, no puede evitar repasarla de arriba a abajo, especialmente la interminable abertura de su vestido, mientras divaga en los juegos posibles, despidiéndose entre preocupado y aturdido. Mete las manos en sus bolsillos, encontrando unas braguitas extraviadas...
(Jajajaja..., si no había bebido, el anfitrión) Perplejo, las vuelve a introducir en su bolsillo. No puede evitar apreciar su tacto sedoso. Suena su móvil. Su mujer le busca. Los invitados preguntan por él. Mientras los atiende, no es capaz de sacar su mano del bolsillo.
Inequívocamente la fiesta se acabó con ella. Su rostro conmocionado por el contratiempo, se reestructura para hacer frente al resto de la velada. El móvil sigue en el bolsillo, sonando... necesita tiempo para saber que contestar. Ya en la puerta, lo coge y al tiempo caen las...
... artimañas, mezcladas con la confusión que propagan las mentiras ¡Hola, cariño; perdona hay tanto ruido de fondo que no escuché la llamada! Estoy terminando, en breve estoy contigo.
-Sin colgar, coge la prenda, todavía caliente, la arrulla y, pegándola a su nariz, respira hondo-
Al colgar, sonríe. Está satisfecha con el efecto producido en su anfitrión. Era deseo lo que se fundía con su voz y pasión con premura lo que comunicaba en tono cálido. Nunca hubiera sospechado tanta emoción en un hombre con apariencia de arcón congelador... (*)
... que se deslizaban desde los labios. Cadenas de palabras aterciopeladas que llegaban, quedas pero intensas a sus oídos. Dulces momentos de intimidades compartidas, desinhibidos, todo parece posible. La luna está llena...
... tan intensa que contagia su candor. Él está presto, sereno. En medio de tal despliegue de despropósitos, ha urdido en los subconscientes, sabedor de su fragilidad momentánea. No es jugar limpio, pero es jugar. Mira una a una a sus víctimas y sonríe, sin estridencias, satisfecho...
Le devuelve la mirada pero no la sonrisa. Llama a un taxi y mientras espera, se acerca al anfitrión. Susurra en su oído: "La próxima cena, en mi casa. No faltes. Te supongo el valor, como a todos. Yo también sé jugar."
Abriendo la puerta del coche, no puede evitar repasarla de arriba a abajo, especialmente la interminable abertura de su vestido, mientras divaga en los juegos posibles, despidiéndose entre preocupado y aturdido. Mete las manos en sus bolsillos, encontrando unas braguitas extraviadas...
(Jajajaja..., si no había bebido, el anfitrión) Perplejo, las vuelve a introducir en su bolsillo. No puede evitar apreciar su tacto sedoso. Suena su móvil. Su mujer le busca. Los invitados preguntan por él. Mientras los atiende, no es capaz de sacar su mano del bolsillo.
Inequívocamente la fiesta se acabó con ella. Su rostro conmocionado por el contratiempo, se reestructura para hacer frente al resto de la velada. El móvil sigue en el bolsillo, sonando... necesita tiempo para saber que contestar. Ya en la puerta, lo coge y al tiempo caen las...
... artimañas, mezcladas con la confusión que propagan las mentiras ¡Hola, cariño; perdona hay tanto ruido de fondo que no escuché la llamada! Estoy terminando, en breve estoy contigo.
-Sin colgar, coge la prenda, todavía caliente, la arrulla y, pegándola a su nariz, respira hondo-
Al colgar, sonríe. Está satisfecha con el efecto producido en su anfitrión. Era deseo lo que se fundía con su voz y pasión con premura lo que comunicaba en tono cálido. Nunca hubiera sospechado tanta emoción en un hombre con apariencia de arcón congelador... (*)
viernes, 6 de enero de 2012
La artista
De niña, jugaba con colores. Su padre, entusiasmado le decía: ¡Algún día, hija mía, serás artista!
Pasaron los años y los avatares del destino le reservaron varias excusas. Eran otros tiempos donde la vocación dormía ahogada en mares de paciencia.
No expone cuadros, ni escribe... tiene cuatro niñas y tres niños.
Dicen que nuestra mayor creación son los hijos. Ella ha pintado siete vidas como siete sueños.
Ahora, cinco nietos de esas siete vidas se agolpan alrededor de una mesa, aquella que nunca debió de estar vacía de acuarelas y láminas en blanco, donde ella alguna vez quiso expresar todo lo que sus ojos polarizaban y su alma interpretaba.
Mañana, su hija mayor expone.
Pasaron los años y los avatares del destino le reservaron varias excusas. Eran otros tiempos donde la vocación dormía ahogada en mares de paciencia.
No expone cuadros, ni escribe... tiene cuatro niñas y tres niños.
Dicen que nuestra mayor creación son los hijos. Ella ha pintado siete vidas como siete sueños.
Ahora, cinco nietos de esas siete vidas se agolpan alrededor de una mesa, aquella que nunca debió de estar vacía de acuarelas y láminas en blanco, donde ella alguna vez quiso expresar todo lo que sus ojos polarizaban y su alma interpretaba.
Mañana, su hija mayor expone.
lunes, 2 de enero de 2012
Fugacidad
Cuando escuchó el sonido metálico de las últimas campanadas, un suspiro de vida se agarró a cualquier excusa de seguir presente. Empinó el cristal empapado en deseos y, de un sorbo, abrió el umbral de un nuevo año. Uno más para supervivientes de sonrisas embriagadas, uno menos para los devoradores del tiempo. Observó en gran angular toda la sala, como el que graba todo aquello que no sabe si volverá a ver. Dejándose llevar por la nostalgia más húmeda que supo atrapar. Una mezcla de sentimientos agridulces le cortejaron en el último baile que, fugazmente, el tiempo regaló antes de engullirlo en el mundo de los recuerdos pixelados.
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