martes, 25 de diciembre de 2012

La otra Nochebuena

Serafín, era un hombre sencillo. Firmemente arraigado a sus costumbres. Esa tarde, se encontraba especialmente contento. Era nochebuena y el significado de esa fecha, para él y sus amigos, era sinónimo de banquete y posterior charla alrededor del cálido fuego. Solo tenían que esperar que cenaran los que tenían techo y recoger lo que ellos denominaban basura. Su docena de perros y él, saciaron sus estómagos, eso si, cubiertos por un manto de estrellas, felices de celebrar juntos esa compañía.










Desde este humilde rincón os deseo a tod@s una Feliz Navidad, en compañía, con una sonrisa siempre... ya que compartida, la vida es algo más. Olvidad por unos días todo aquello que os impide ver la luz que sale para cada uno de nosotros y a veces parece que no nos llega.

4 comentarios:

  1. Hola Daniel. Nochebuena de derroches para unos, y de abundancias para otros. Porque la escasés, como dices, a veces está en el interior, y es esa pantalla que no nos deja ver lo bueno.
    Muy sentidos tus relatos, como siempre.

    Un abrazo y ¡Feliz Navidad!

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  2. Un texto cargado de ternura en un contexto de dura realidad, cada vez más cotidiana.

    Llegas al corazón, cómo no.

    Un abrazo y unas felices fiestas.

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  3. Feliz Navidad y Año Nuevo, amigo. Un abrazo

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  4. Muchas gracias a todos/as, por vuestras visitas y comentarios.

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