miércoles, 2 de marzo de 2011

Rumbo de navegación

Podría ofrecer varios motivos para abandonar este barco:
-Desaparecer silencioso sin mirar atrás, mientras me difumino en la lejanía perdido en el olvido.
-Permanecer impasible, embriagado en la calma chicha, esperando un capitán que canalice una vida que no he conseguido gobernar.
Aunque opto por irrumpir como el viento norte en una huída hacia delante, rebosante de razones que me afirmen en el trayecto elegido, con velas henchidas, orgulloso de navegar un día más en aguas elegidas bajo un sol radiante.



4 comentarios:

  1. Espero que tu rumbo cambie pronto, no ha palabras, no a sentimientos o de afectos consentidos.
    Una mañana volverá a soplar el ansiado viento y te llevará a ese puerto tan buscado.
    Para lo demás, cuenta con un piloto de amplios vuelos, que ahora empieza a navegar.

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  2. Muchas gracias por los ánimos, Ludovikus. Estoy seguro que la paciencia me traerá de nuevo la brisa suficiente para volver a coger un ritmo necesario para sentirme bien.

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  3. La capacidad para optar por seguir con rumbo firme por la ruta marcada, pues se sabe la correcta, es algo que siempre tenemos y no siempre usamos. Otra cosa es que las turbulentas aguas y tempestades terminen por hundirnos, engullirnos hacia las oscuras profundidades.

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  4. Las opciones son tan variopintas que yo no tengo tan claro como tú de que el rumbo correcto se sepa, Cormorán. Por lo menos, en mi caso. Hay que optar siempre por uno de ellos, pensando que en la equivocación está el aprendizaje.

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