domingo, 13 de marzo de 2011

Quimera

Como todos los días: se duchó, afeitó, subió al coche y paró en la cafetería. Tomó un café bien cargado y unas tostadas. Se fumó un cigarro y entró en la autopista. Ya en la primera visita, cerró la venta magistralmente, sin esfuerzo. Había empezado bien el día.
El despertador, le recordó que no se había levantado. ¡Y claro, ya no se acordaba de nada del plácido sueño!, tendría que improvisar. Maldita realidad.


2 comentarios:

  1. :D Pero hay algo que dicen es cierto, yo lo creo pues Punset lo dijo. El subconsciente trabaja más que el consciente, y si al dormir nos acostamos tratando de resolver temas pendientes, al día siguiente, sin saber bien la causa, nos surge una solución. Inspiración lo llaman algunos, pero es nuestro trabajo más desconocido, el del subconsciente.

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  2. En este micro revelo situaciones con las que me he encontrado en la realidad, por cierto en más de una ocasión. Es la típica frase aquella de llevarnos el trabajo a la cama, duerme con nosotros y nos levantamos con él. El cerebro humano posee registros que nunca conseguiremos desentrañar.

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