martes, 1 de marzo de 2011

Una verdadera fiesta

El paisaje después de la batalla, atestigua que la barbacoa ha sido un éxito: Decenas de kilos de carne, perfectamente aderezada, longaniza, panceta, chorizo...
La cerveza ha desaparecido desterrando la idea de que era mucha la adquirida. El olor impregna el entorno, creando un ambiente de sobremesa distendido.

A ras de suelo, con una auto organización digna de emular se colocan en formación, perfectamente alineadas, no hay lugar al desfallecimiento pese al sol de justicia. Las órdenes se acatan sin ninguna duda. Un verdadero ejército, dispone el avituallamiento de los nidos circundantes. Los demás insectos no han sido invitados. Sus rápidos movimientos dibujan un camino que conocen al milímetro.

En pocos minutos y mientras una fiesta casi ha terminado, en el mismo lugar el relevo ha comenzado en una fiesta de supervivencia.


2 comentarios:

  1. Mientras tanto, la cigarra, ameniza ambas fiestas, una casi siesta y otra, santa devoción

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  2. Si, no había pensado en ellas. Estuvieron antes, durante y después de la barbacoa, observando detenidamente y tumbadas todo el acontecer de ambas fiestas.

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