martes, 21 de agosto de 2012

La conciencia

El director de RRHH se quedó solo en la sala, ordenando papeles. Empezó a sentirse intranquilo, a olfatear un tufillo extraño. Era imposible definir a qué olía. Un expediente de despido quedó caprichosamente encima de su mesa, de cuando echó a Pérez sin motivos. El miedo no siempre huele igual.

2 comentarios:

  1. El miedo no siempre huele igual. Directo, como un gancho a la mandíbula. Me encanta esta serie de micros "políticos" que, al final, solo son micros tremendamente humanos. Un abrazo.

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  2. En estos tiempos, Francisco, el cuerpo solo me pide guerra. No sé si es una forma de hacer justicia ante tanta barbarie. Pero... es lo que me dicta la conciencia.

    Saludos.

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