martes, 8 de febrero de 2011

Venta




Toda la vida sufriendo una existencia infeliz; no conseguía paz. Era un tributo a llevar caminos sin sentido, desconocidos para él. Sin embargo, sabía que le querían, se sentía amado. Se acostó pensándolo.

Vendió, -no recuerda bien, a quién-, todos sus escrúpulos en un incesante búsqueda de descanso.
Al levantarse, se vió estupendamente, tenía ganas enormes de trabajar, era otro... pero no vió a nadie, estaba completamente solo.

2 comentarios:

  1. Hola, 21, tu blog está precioso, has trabajado mucho, ¿eh? Enhorabuena. También me gusta este relato, sobre todo, a partir de esa venta de escrúpulos que termina en una dura, desesperanzadora aunque realista soledad.

    mirina

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  2. ¡Hola Mirina!. Gracias por tus ánimos. El mar me relaja y las palabras me dan vida. Lo más dificil está por venir. Siempre hay un comienzo para todo y este es uno de ellos. Con respecto al relato, la dualidad vivir-sobrevivir, siempre tiene una resultante en forma de pérdida. Las decisiones vitales hay que tomarlas "en frío", para no llevarnos sorpresas.

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