lunes, 15 de agosto de 2011

Días tontos

Cuando me miras me intimidas, esa expresión tan rotunda que me invade por dentro, buscándome. Me provoca tantas dudas que intento huir de ella entregándome rendida.

Nunca pensé al marcharme que podría seguir viéndote en cada momento, como si todavía existieras en mi vida. He mejorado algunas escenas de mi memoria, como si nunca hubiera sufrido a tu lado.

2 comentarios:

  1. Estupenda expresión, casi en estilo epistolar, de una situación que ha dejado marcas pero también una llama encendida. Un abrazo

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  2. Es lo que tiene el fuego, que aún extinguido deja huella.
    Gracias, Luis. Me gustan tus acertados comentarios.

    Un abrazo.

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