viernes, 8 de julio de 2011

Sobrevivir

Eran días sumamente confusos. Todos sus valores y pautas anteriores se diluyeron como un reflejo. Los estímulos y demás herencias, volaron. Asustado, se declaró en rebeldía consigo mismo y en un acto de supervivencia se encomendó al único cabo que encontró disponible: el instinto.


4 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo en que, a veces, para acertar, hay que recurrir a ese "instinto" perdido de escuchar nuestro interior en búsqueda del "sentido común". Aunque quizá me excedo del concepto puro de "instinto", claro.
    Un abrazo, amigo Daniel.

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  2. Cuando se trata de sobrevivir y hemos perdido o no nos funciona el reflejo (como pauta hereditaria de comportamiento o estímulo automático central), hemos de confiar en el instinto como primera y última opción.

    Otro abrazo para ti, Luis, y gracias por la visita.

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  3. El instinto es nuestyro último impulso, lo que nos recuerda que seguimos vivos.

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  4. El último movimiento o pensamiento siempre será de instinto. Aquel que nos provee en ese interminable afán de sobrevivir.

    Saludos, Cormorán.

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