martes, 19 de abril de 2011

Deseos prohibidos

"Todas las mañanas, con el alba, reconquisto tu silueta, cotejando la oportunidad de reinventarme y no evaporarme ante ti"... pensó él.

"Todas las noches me aferro a tus brazos con la seguridad de soñar libremente y volver a un mundo habitado en ti"... pensó ella.

 Los amantes se visten con miradas ciegas mientras ponen rumbo a sus vidas con la ilusión siempre presente que un día, por fin, los sueños dejen paso a la luz de unos ojos abiertos.



4 comentarios:

  1. Muy bello, Veintiuno. Me encanta.
    Besos.

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  2. Viniendo de ti, es todo un cumplido para mi. Muchas gracias, Sara.

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  3. Los amantes no parecen tales siendo tanto fieles como infieles. Solo la no coincidencia en el tiempo de los deseos, hacía de ellos amantes. Eechándose de menos en sus desencuentros.

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  4. En sus pensamientos son dos partes que se funden en un solo anhelo. De momento es el único espacio donde pueden encontrarse con la pasión que ambos necesitan vivirse. Saludos, Cormorán.

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