sábado, 7 de mayo de 2011

Secretos a voces

Después de tanto tiempo, hemos vuelto a vernos. Cada uno con su familia y pareja. Para otros es una acción insignificante, para mí, es cruzar un puente hacia los recuerdos, un ejercicio de madurez. Es hurgar en la curiosidad infinita de los secretos. Al vernos, tu boca esta sellada, tus ojos buscan a tientas el reconocerse en los míos, esquivando con educación una llama que hubo existido. Extrapolas el destino al indagar en mis hijos. Te miro de espaldas para no destapar secuencias guardadas.



4 comentarios:

  1. Me gusta mucho como escribes. Sereno, pausado, maduro. Si señor, muy sugerente esa mirada secreta.

    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Muchísimas gracias, Nuria, por tus palabras. Intuyo que son de una amabilidad natural.
    Asimismo y emulando las palabras de tu espacio: "los comentarios son el alimento del blog", te agradezco tu visita y que hayas comentado.
    En este caso, fue fácil, solo tuve que traducir las imágenes en palabras, pues sucedió en realidad.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Es uno de tus mejores viejos relatos que yo conocía antes de que abrieras este blog. Dices que fue fácil porque lo viviste. Y es verdad: se escribe de forma más convincente cuando realmente has "sentido" algo muy próximo a lo que llevas al texto. No obstante, en la segunda mitad hay frases de muchísima fuerza literatia, y eso SÍ es meritorio: no seas modesto ¿eh?.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. En relatarium fue de lo más aceptado entre lo que he escrito y recuerdo que en su momento me lo dijiste. Es de esas veces que hay una "comunión" entre las imágenes captadas, intuidas y el ambiente vivido se refleja fielmente en lo escrito. Aún así, muchas gracias, Luis.
    Saludos.

    ResponderEliminar