domingo, 8 de mayo de 2011

Cantos de sirena

No me escondo, musa de los océanos, observo y aprendo. Mis pasos son silenciosos como el tiempo soñado, aquél que no sabes si fue o será, como la incertidumbre que alimenta la tristeza y espera un motivo para saltar sobre la felicidad, abrazarla y hacerla suya. Sobrevivo la leyenda de aquél tigre, mitad bestia, mitad hombre, maldecido por jugar a ser Dios, estancado entre la sabiduría y una fuerza que lo mantiene atado a la nada de no ser nadie, hasta encontrar un canto detrás del junco que le permita el descanso de ser alguna vez destino, de su gran amor marino, obnubilado por el encanto de Poseidón.



5 comentarios:

  1. Muy bonito y poético, Veintiuno. Me ha dado buenas vibraciones, como de relato mitológico en una de esas películas que gustan a todos, "musa de los océanos", "gran amor marino", leyendas de dioses y hombres, ingredientes de buena comida literaria juvenil.

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  2. Me encanta la mitología, incluso te diría cualquiera de ellas, pero la griega es placer de dioses. La imaginación y frescura de lo juvenil me insufla aire en estos días de mentiras y campañas electorales. Gracias, Luis por tu franqueza y tu visita, es siempre esperada.

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  3. La dulzura de las palabras me envuelven como si de olas se tratasen, una corriente eléctrica me ha atravesado creando diapositivas de recuerdos. Muy emotivo.

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  4. Dejarse envolver por el alma de alguien es toda una experiencia, y tú, Vanadis, eres una experta en sentimientos. Es todo un lujo para mi, recibir tu visita.
    Un beso.

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  5. Hermosas y evocadoras palabras que colocan a quien las ha escrito y a quien las lee por encima de lo cotidiano, para recrearse en un universo de contemplativa belleza. Muy buena lectura. Un saludo.

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