lunes, 23 de mayo de 2011

El amor no es ciego

Cuando la conocí, tuve la impresión de estar ante la criatura más hermosa jamás vista. Cuando sus grandes ojos, embistieron a los míos, la profundidad de su mirada me hizo entrar en un túnel sin salida.

Hoy, además, puedo añadir, que su belleza acompaña de la mano a su complejidad. Sigo encerrado en la oscuridad de un pliegue de su cerebro, confiando en mi destreza como piloto; completamente a merced de sus encantos, sigo transitando a tientas por carreteras sobre agudos acantilados, con la única ayuda de una tenue luz de luna y la intuición de que aquellos ojos húmedos y tristes que imantaron mi voluntad, un día, serán la luz infinita que necesito para vivir en la plenitud y el gozo de estar inmerso en una aventura completamente vetada a la banalidad de lo efímero.

Juré no salir hasta encontrar ese recuerdo o experiencia que oprime la felicidad de mi compañera y desde que crucé el umbral donde deposita sus sueños, también son los míos.



6 comentarios:

  1. Encantador 21, ya me gustaria a mi que alguien me dedicara esas palabras.
    Belén

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  2. Preciosa descripción de un enamoramiento en la edad madura, Daniel. Mis mejores deseos para que el protagonista lo consiga (siempre que sus intereses no colisionen con los de mis personajes, en cuyo caso tendríamos que presentarlos para que traten de ponerse de acuerdo, jajaja). Un abrazo, Daniel.

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  3. Gracias, Belén. Tú lo has dicho, son solo palabras, es mejor que te lo hagan sentir antes que decirlo.
    Un abrazo.

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  4. Intentaremos llegar a un acuerdo entre personajes, igual se entienden de una forma tan fluída como sus creadores.
    Compartir la vida con otra persona no es nada fácil, se presentan invitados no previstos, especialmente con los años, como bien dices.
    Un abrazo, Luis. Gracias por la visita.

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  5. ¡Cuánta sensibilidad tienen tus textos!Bellísimo, Daniel. Me encanta esa frase final.
    Un beso.

    Sara Lew
    Parece que Blogger me obliga a firmar como anónimo, a ver si se arregla pronto.

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  6. Todavía no me logro explicar, como una chica como tú, con un idilio permanente con blogger, puede tener esa clase de problemas, Sara.

    Eres muy amable, amiga y yo no te atiendo como mereces. Te leo siempre pero últimamente tengo menos tiempo para comentar. No dudes que lo haré.

    Un beso muy fuerte, Sara. Eres un encanto.

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