sábado, 19 de noviembre de 2011

Tierra... trágame

Era lento, pero seguro. Rígido pero correcto. El candidato mediocre, se sentía seguro. No destacaba pero no mermaba. En lo que la entrevísta cambió de lugar repentinamente y los apuntes quedaron a 20 metros. Buscó un pinganillo o un piloto automático. Él no quería estar allí.

2 comentarios:

  1. Atrapado entre sus propios hilos enredados. Cuando no se sabe tejer o ni siquiera se ha hecho un ovillo nunca hasta el encaje de bolillos parece fácil al inocente o... al ingenuo?

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  2. El maravilloso arte de hablar sin decir nada. De no equivocarse, asistido por la ausencia de la acción.
    Me vino a la cabeza después de escuchar en el debate, a uno de los candidatos "leyendo" el mensaje final, que se supone que debe de salir de lo más curtido de su profesión. En fin, es lo que hay. Sin competencia es fácil ser ganador, hagas lo que hagas.

    Saludos.

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