miércoles, 2 de noviembre de 2011

El virus

A la vuelta de su viaje, los temores empezaron a rondarle. Sin motivo aparente, todo el aliento y optimismo que traía consigo, se diluyó conforme se instalaba de nuevo. Los rumores que escuchó allende parecían certeros: un virus, una pandemia, una extraña enfermedad, había calado profundamente en la sociedad. La tristeza más absoluta envolvía las calles. Los comercios estaban cerrados a cal y canto. La inactividad era un premio. Nadie regalaba una decisión. El silencio atenazaba cualquier movimiento y nadie quería desvelarse. El miedo al futuro ya campaba a sus anchas en la ciudad y en el resto del país.
Dudó si acostarse y descansar, o salir sin mirar atrás. Nadie ha vuelto a verlo, aunque desde casa la visión es limitada.



6 comentarios:

  1. Huir,¿quién no ha fantaseado con la idea de escapar, de dar un giro a nuestra vida, de empezar con nuevos colores en otros espacios? Estos tiempos que nos han tocado vivir son absolutamente propicios para que virus como este aparezcan. Ya sabes, si no me vuelves a ver, búscame donde nacen los poemas. No conozco otro sitio mejor para esconderse. Hasta pronto, 21.

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  2. Aún sigo acurrucado en la esquina de la cocina tras el taburete para llegar a los armarios. Avisarme, si podéis, cuando se pueda salir. Por el momento me conformo con oír mi respiración como síntoma de mi existencia.
    Inquietante Daniel

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  3. Es el refugio perfecto para mantener a salvo el espíritu, Isabel. Si los acontecimientos no cambian y esta realidad nos asfixia, buscaremos ese rincón donde nacen las fantasías, donde el mundo puede esperar... donde mismo se esconden nuestros hijos, hasta que nos empeñamos en llevarlos a nuestro mundo y cambiarlos para siempre.
    Tú de momento estás a salvo, mientras seas capaz de parir esas poesias, y con un poco de suerte, libraras a más de uno que te sepa leer.

    Un fuerte abrazo, Isabel.

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  4. Son días extraños. Un virus recorre nuestro país impregnándonos de pesimismo e incertidumbre. Es contagioso y nos hace vulnerables. Quiere convertirse en un estado natural y nuestro deber es protegernos de él.
    Lo has caracterizado muy bien, Cormorán.
    Gracias por la visita.

    Un abrazo.

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  5. ¡Jodido virus, éste...!
    "Nadie regalaba una decisión". Muy bueno!!!

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  6. Es un virus actual. Es cierto que todo está muy mal. Ya lo recuerdan los medios de comunicación, pero el ambiente opresor. El pesimismo, la rendición y el mal rollo nos está matando.
    Es para valorar.

    Un abrazo, Luis.

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