martes, 1 de noviembre de 2011

La manzana de Adán

Conoció la cosa más viva, bonita y especial, una mañana en el corazón del verano. Hacia calor. Ella deslizaba su gracia divina, abriéndose paso en el aire, mudo y rendido a su sonrisa. Le gustaba todo cuanto veía. Antes del mediodía, ya había devorado parte de su cuerpo. Sus manos, sus pies, su sexo. Lentamente, sin pausa, fue desgustando sus ideas, con la impaciencia del que no puede esperar. Dejando para el final, sus ojos, con su interminable mirada. El presente acababa de devorar el futuro.





Publicado el 12/11/2011 en la revista digital, La Esfera Cultural.   http://www.laesferacultural.com/

6 comentarios:

  1. Inquietante relato Daniel que llega in crescendo a ese giro brusco y definitivo del presente devorando el futuro. Cuando no sé si debería ser al revés. Solo ese presente eternísimo e intensísimo es capaz de devorar todos los instantes , de tal manera, que ya no quedan momentos más. Me ha parecido profundísimo este relato. Todavía le estoy dando vueltas. Un abrazo.

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  2. ¿Puedo pedirte que me expliques lo que has querido exprimir con la última frase?
    Ya sabes…el castellano y yo tenemos una relación algo compleja…no puedo comprenderlo como quisiera.

    H.

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  3. Gracias, Francisco. Le tengo un especial cariño a este texto. No sé si está bien hecho, pero aún así lo dejo tal y como fue en su original (a algunos les cambio algo que creo que los mejora en su entendimiento, que es para lo que han sido creados)
    La última frase como bien dices resume el grueso de lo que quiero "tocar".
    El presente "devora" el futuro en su inmediatez, en esa espera que no existe como caldo de cultivo para que algo madure y por extensión... mejore.

    Aquí te dejo la entrada de Relatarium...

    http://280ypunto.blogspot.com/2010/10/la-manzana-de-adan.html

    Un saludo y gracias por la visita.

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  4. La última frase, es una consecuencia del resto del texto.
    Quedó tan impresionado con la primera mujer, Eva, que dilapidó cualquier expectativa de futuro, condenándonos al resto de mortales a este fatal desenlace que aún visita nuestros días.
    Como puedes comprobar, no tiene nada de verídico, pero es una opción más, con sus posibilidades y verdades a medias. Como las mismas escrituras, revisadas un millón de veces por los hombres. Perdiendo toda la verdad que alguna vez guardaron.

    Un placer saludarte, H.

    Un beso.

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  5. Realmente sigo pensando y preguntándome, quién devora a quién. Si la dulce realidad, que oculta una bestia, llamada eva, devora al futuro, o es el futuro que ansioso por su avance irracional devora, sin casi degustar, ese manjar llamado presente.
    Gran texto Daniel

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  6. Gracias, Cormorán. Me imagino que lo habrás recordado... aún así, me alegro que le des otra vuelta de tuerca.

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