como vínculo infinito de comunicación entre las personas, aquellas dichas, las calladas, las que nos quedan por decir.
sábado, 8 de septiembre de 2012
Un matrimonio... normal
No se amaban, no se odiaban... eran una pareja común que un día se
acostumbraron a estar juntos y formaron un proyecto vacío, sin
cimientos. Antes o después tendrían que acostarse, de nuevo. Fornicar
sin hacer el amor. Ella quería ser fecundada, y para él era la última
oportunidad.
Internet emocional
Como si de un viaje se tratara, entraron en trance emocional, libre de
toda objetividad y con los sentidos descontrolados. Antes o después
tendrían que acostarse, ya que en la distancia se olieron, se tocaron
otra vez. Su pareja apareció casualmente, abortando un motín del recuerdo...
Última oportunidad
Llevaban mucho tiempo hablando, mirándose, escudriñando en todos y cada
uno de los pliegues de su piel. El lenguaje no verbal era indispensable.
Donde hubo, siempre queda. Antes o después tendrían que acostarse. Como
si el tiempo se hubiera detenido en el pasado y les invitara una última vez...
jueves, 23 de agosto de 2012
Entrar en el vacío
Sin saber como, se introdujo en una línea recta, increíblemente monótona,
sin luces ni ventanas, completamente estanca. Lamió las paredes y no
sabían a nada. Era imposible definir a qué olía. Optó por prescindir de
los sentidos cuando sus huellas dactilares desaparecieron en el vacío.
Malversación de placeres
Estuvieron toda la noche haciendo el amor. Con una pasión desmedida. En la
misma proporción que se fueron drogando. Tanto, que les era imposible
definir a qué olía ese cruce de fluídos, que unos instantes antes.. eran
un orgasmo de los sentidos, citados en un lapsus mágico del tiempo.
Fin de las vacaciones
El rumor que invita a pensar en el final de unas vacaciones, era
imposible definir a qué olía, aunque cuando te llegaba, si no eras capaz
de disfrutar del presente inhalando el instante. Te llegaba tan dentro
que ya no podrías terminar la velada.
martes, 21 de agosto de 2012
El olor de la mentira
¿A qué huelen más de nueve millones de votos? ¿Qué olor despiden las
mentiras que deciden sobre tantas vidas? ¿Cómo huele la nómina del
político que firma los recortes? Era imposible definir a que olía, pero
su rastro durará mucho más, que la vida pública de aquel que las emana.
La conciencia
El director de RRHH se quedó solo en la sala, ordenando papeles. Empezó a
sentirse intranquilo, a olfatear un tufillo extraño. Era imposible
definir a qué olía. Un expediente de despido quedó caprichosamente
encima de su mesa, de cuando echó a Pérez sin motivos. El miedo no siempre huele
igual.
Bucles políticos
La subjetividad encierra paralelismos realmente sorprendentes: Él
revoloteaba por el hemiciclo cual mariposa en primavera. Ellos veían la
frustración reptar por los sillones. Era imposible definir a qué olía.
Impoluto, se presentaba como si el aseo diario pudiera evitar la culpa.
Voces interiores
Estaba de vacaciones, sin móvil, sin internet. Perdido en la Siberia
extremeña, donde cruzarse con alguien es todo un acontecimiento. Era
imposible definir a qué olía esa sensación de libertad tan real,
palpable, donde los ínfimos detalles adquieren esas curiosas dosis de
locura.
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