miércoles, 14 de agosto de 2013

A mi mejor amiga

No sé exactamente cuando supe lo que era el amor. No lo busqué. Yo solo quería compañía, mezclar sueños y explorar mundos desconocidos. Fue un día, instantes después de dejarla, cuando creí haberme marchado, y aún sigo allí. Desde ese punto, vivo con sinceridad, bondad, amistad, pasión y otras muchas hermanas que me acompañan y duermen con mi yo frío. Me siento muy afortunado. Hay millones de hombres y una estrella tropezó conmigo. Volvería a buscarla si volviera a nacer. Es parte de mi alma y la necesito para vivir. Gracias por existir.





2 comentarios:

  1. Cuando se cruza en la vida la luz, mejor ser consciente que seguramente, no volverá a pasar.

    Un texto sencillo, sincero, tierno y encantador.

    Un abrazo.

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  2. Fue publicado en "Relatarium" hace dos años. Gracias, Albada por estar siempre ahí. Un fuerte abrazo.

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