lunes, 10 de octubre de 2011

Cementerio de sueños

Hoy he vuelto a venir. Con las primeras luces del alba he echado a andar, lentamente, con rastro penitente he vuelto a bajar a velar por ellos. Algunos los enterré hace muy poco y ya los olvidé.
Cuando nacieron, fueron capaces de hacerme sonreír, con esa luz que envuelve la vida a sus momentos únicos, esas rachas que la madurez recuerda entusiasmada.
Mañana iré al hospital. Esta vez espero que sea como sus hermanos mayores. Que sea muy valiente, osado en su empresa. Que la paciencia lo cubra en las noches turbias. Que viva muchos años y aprenda a vivir en libertad.
Es tan fácil bajar que olvidé subir.



http://www.youtube.com/watch?v=EvNzOZwUAPQ


6 comentarios:

  1. Daniel, en este relato me he perdido. Cuando esperaba que la segunda parte me fuese aclarando algo, me he visto fuera de la historia. ¿Será que estoy torpe?.
    Un abrazo

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  2. Luis, tal vez el título te dé pistas para entender hacia donde nos conduce el relato. Al menos así lo entendí yo, los sueños que nacen gigantes con ganas de comerse al mundo, como lo hacían en la infancia pero que, el peso de la realidad ahoga poco a poco. Algunos mueren, otros apenas enferman y con suerte, los recuperamos. El autor dirá si estoy equivocada. Un abrazo Daniel, respondí tu visita con la mía y me quedé. Un abrazo

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  3. Todo nace del título, Luis. Conforme se cumplen años, muchos sueños van muriendo, porque sabemos que algunos jamás podrán hacerse realidad. A veces mueren en cadena, como una consecuencia.
    En esa ceremonia íntima, recuerdo su nacimiento; de cuando surgieron entre luces, risas y poderosas convicciones. Ahora me dispongo al alumbramiento del último y necesario anhelo para agarrar con fuerza la vida presente.
    Es más fácil bajar al consuelo de velar por los sueños perdidos, en vez de luchar por escalar a cuidar y alumbrar los proyectos nuevos.

    Me alegro mucho de tu visita, Luis. Qué seas tan sincero en tus comentarios es todo un lujo.

    Un abrazo.

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  4. ¡Hola Isabel! me alegro mucho de tu visita y que me traduzcas tal cual. Así es, o en cualquier caso, así quise expresarlo. No siempre el texto es fiel al pensamiento que se quiere mostrar. En este, como bien dices, el título es medio relato.
    Gracias de nuevo por tu visita. Intentaré cuidarte lo mejor que sé... suficiente para que no tengas la posibilidad de irte.

    Un abrazo.

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  5. Despues de tanta explicación, solo resta mi felicitación.
    Un saludo Daniel

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  6. Saludos, Cormorán. Y gracias por la visita.

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