viernes, 27 de junio de 2014

¡Cuando pienses, dispara...!

Cuando el tiempo jugó a disfrazarse de miedo, robó nuestros mejores años. Aquellos que nunca vuelven.
Pertrechados en excusas, dimos la espalda a todo lo que nos construye.
En las esperas, erigimos una vida entre los rescoldos que siempre perduran. Todo había cambiado.
Sobre las ruinas de lo que pudo haber sido, quedó la supervivencia como única excusa ante todas las dudas. Las mismas que nunca obtuvieron respuesta.




2 comentarios:

  1. Ese tiempo que nos consume, que se escapa entre los dedos.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Así es, Ángel. Sin darnos cuenta. La vida se escurre entre decisiones no tomadas y dudas eternas.
    Gracias por la visita y el comentario. Saludos.

    ResponderEliminar