martes, 31 de mayo de 2011

De cuando fuimos dioses...

Creyó verla... y no perdió ripio en el leve viaje de una mirada fugaz con búsqueda infructuosa. Suficiente para comprobar que se trataba de "ella", aunque no la vio.

Después de tantos años, allí estaban, frente a frente. Sus vidas, separadas por el trasegar de los avatares existenciales.

No dejó un solo instante de mirar a sus ojos, los mismos que una vez inundaron su mundo, aquellos que ahora encontraba apagados, transfiriendo una tristeza ajena a su recuerdo.

Años atrás habían "peinado" el bosque, cogidos de la mano, con los cabellos al viento, hombro con hombro... nexo divino.

Hoy, solo reconocía a su alma gemela en rumores de un sueño existido.


lunes, 30 de mayo de 2011

Día de difuntos

Con preparación meticulosa, saco mi mejor traje del armario. Todavía huele a alcanfor, aunque está impoluto. Me queda mejor que nunca. Estoy nervioso con la cita, no hay prisa, tengo todo el tiempo del mundo.
¡Ahí están!... Qué guapos veo a los niños y que grandes. Ella está como siempre, tan hermosa, como triste.
¡Qué bien!, me han traído velas amarillas, adornadas con narcisos y rosas del mismo color. Lo que daría por volverlos a tocar una vez más, sentirlos. Sé, que ella sabe que estoy aquí.



lunes, 23 de mayo de 2011

El amor no es ciego

Cuando la conocí, tuve la impresión de estar ante la criatura más hermosa jamás vista. Cuando sus grandes ojos, embistieron a los míos, la profundidad de su mirada me hizo entrar en un túnel sin salida.

Hoy, además, puedo añadir, que su belleza acompaña de la mano a su complejidad. Sigo encerrado en la oscuridad de un pliegue de su cerebro, confiando en mi destreza como piloto; completamente a merced de sus encantos, sigo transitando a tientas por carreteras sobre agudos acantilados, con la única ayuda de una tenue luz de luna y la intuición de que aquellos ojos húmedos y tristes que imantaron mi voluntad, un día, serán la luz infinita que necesito para vivir en la plenitud y el gozo de estar inmerso en una aventura completamente vetada a la banalidad de lo efímero.

Juré no salir hasta encontrar ese recuerdo o experiencia que oprime la felicidad de mi compañera y desde que crucé el umbral donde deposita sus sueños, también son los míos.



jueves, 19 de mayo de 2011

Artificialidad

La imagen que proyectaba era impresionante. En lo social era considerado un ejemplo. Profesionalmente era máximo exponente de vanguardia y buen hacer. En casa, entraba dinero a espuertas. Todo lo demás le era completamente ajeno.

Antes de acostarse, se desvestía con una paciencia infinita. Cada noche le suponía más esfuerzo. Ya no sabía donde colocar tanta ropa. Cada prenda que se quitaba, encontraba otra debajo... y otra. Horas más tarde, cansado, apagaba la luz y perdido en la cama buscaba una explicación.



martes, 17 de mayo de 2011

Individualismo

Otra vez había vuelto a discutir. Antes de decir lo que pensaba, calló, cogió las llaves del coche y salió sin mirar atrás. El bochorno le impedía respirar. La falta de viento no fue un impedimento para salir con el velero; tres millas a motor y sus ojos hundidos en el suroeste, harían las veces de caña y brújula al mismo tiempo. Observo el cielo tumbado boca arriba. Dos whiskies más tarde planeo su futuro. No la encajó en ninguna combinación. De momento solo podía ser fiel a si mismo.



martes, 10 de mayo de 2011

El limbo del verbo

Estoy lleno, a rebosar. Tanto verbo no expresado, preparado, ansioso por descubrir donde descansar y difundir su extensión ¿Dónde guardamos lo que no decimos?
El abandono de las palabras perdidas, donde otros buscan lo que nunca les dijeron, lo que siempre esperaron y no fueron capaces de escuchar. Allí, donde mueren las palabras, amontonadas y rotas de ignorancia, en el lugar donde la estupidez no tiene tiempo para leer, dichosa en resolver la banalidad de lo inmediato.

lunes, 9 de mayo de 2011

Dilema



¿Qué sucede antes: la acción o la palabra? La acción es inminente, a veces confundida, otras descerebrada hasta hacerse mayor y ser calculada. La palabra asalta, se retiene, guarda, hace guiños de mudez, atropella sin avisar y se agolpa hasta hacer cola. Unos, disfrazan de palabras una acción; otros, la acción la justifican con palabras.
Acabo de salir del médico y me ha dado malas noticias. No sé por donde empezar. Tengo poco que decir y mucho por hacer.

domingo, 8 de mayo de 2011

Cantos de sirena

No me escondo, musa de los océanos, observo y aprendo. Mis pasos son silenciosos como el tiempo soñado, aquél que no sabes si fue o será, como la incertidumbre que alimenta la tristeza y espera un motivo para saltar sobre la felicidad, abrazarla y hacerla suya. Sobrevivo la leyenda de aquél tigre, mitad bestia, mitad hombre, maldecido por jugar a ser Dios, estancado entre la sabiduría y una fuerza que lo mantiene atado a la nada de no ser nadie, hasta encontrar un canto detrás del junco que le permita el descanso de ser alguna vez destino, de su gran amor marino, obnubilado por el encanto de Poseidón.



sábado, 7 de mayo de 2011

Secretos a voces

Después de tanto tiempo, hemos vuelto a vernos. Cada uno con su familia y pareja. Para otros es una acción insignificante, para mí, es cruzar un puente hacia los recuerdos, un ejercicio de madurez. Es hurgar en la curiosidad infinita de los secretos. Al vernos, tu boca esta sellada, tus ojos buscan a tientas el reconocerse en los míos, esquivando con educación una llama que hubo existido. Extrapolas el destino al indagar en mis hijos. Te miro de espaldas para no destapar secuencias guardadas.



viernes, 6 de mayo de 2011

Ruptura

Abrígate. Es mi última ofrenda antes de desaparecer. El más frío invierno visto por tus ojos, se cobijará en tus rincones más remotos. La hipotermia te hará conservar intactos, los recuerdos que nos unieron.
La indiferencia, descubrirá tus carencias. Esas que en estos momentos no estorban, ni delatan tu ego.
Ya oigo silbar el viento del norte. Serán mis últimas palabras y con ellas, libro mi carga. Volando libre, me voy, mismo cuando vine.



jueves, 5 de mayo de 2011

Rutina

Una mañana de Mayo, bajo un brillante sol de primavera, se encontró frente a su sombra, dirección al este. Estaba despierto, con plena seguridad, sabía la hora, el día y dónde se dirigia. Su asombro hizo que se detuviera de forma súbita todo su cuerpo. La sombra, dibujada difusa en la horizontalidad, le dijo: "yo nací contigo, me alumbraron las primeras luces que te reconocieron. Hemos seguido rutas idénticas, he visto todo aquello que tú has querido observar. Pero ya no te conformas con evocar el pasado, caminas hacia él, y ya no te puedo seguir, conozco todos los movimientos a dar. Me consumiría hasta desaparecer, como todo tu entorno. Tú, seguirías viviendo, de espaldas a la realidad, invisible, con la indiferencia más constante, esa que carcome los recuerdos hasta terminar con la conciencia que te hace respirar. Hasta no llegar a ser, ni la sombra del que fuiste".




martes, 3 de mayo de 2011

El sofá




Entre temeroso y sorprendido, acababa de recordar parte de su vida hundido en el sofá, aquél que fue testigo mudo en tardes llenas de chasquidos de vida, risas envueltas en sudor y gemidos de almíbar.
En sus manos, releyó cientos de cartas de otras épocas, salidas de historias en las que ahora no se reconocía.
Pensó en que hubiera pasado si él hubiera hecho ese viaje; recordó cuando dijo no, cuando quería decir siempre. Las juntó todas y las puso junto a la basura. Nunca volvería a escarbar en los armarios.





lunes, 2 de mayo de 2011

Reencuentro

La más compleja red de comunicación conocida hasta el momento, nuestro sistema nervioso, encarga a nuestro vigía, el ojo, transformar esos impulsos en luz. A su vez, el oído, asesora al cerebro de los sonidos que le llegan, informando de nuestra posición en el espacio. La epidermis, con sus receptores a punto dirige cualquier estímulo recibido.
En el andén, se otean cuidadosamente. En cuestión de milisegundos deben de reconocerse: miradas, gestos, olores... demasiados años viviendo de unos recuerdos.



domingo, 1 de mayo de 2011

Gracias, mamá

He venido a mi casa, aquella que siempre tiene la puerta abierta, con la inestimable excusa de un día señalado en el calendario. Sus olores y facciones me llevan a mi origen, como ráfagas de luz en el túnel del tiempo. La melancolía mece los recuerdos entre algodones mullidos de niñez. Escucho los ecos de mis risas, mezcladas con las de mis hermanos, en un ir y venir de vida, con la tristeza que dá el contemplar una luz que se extingue y hasta el último de sus días estará ahí, señalándonos el camino.